Consecuencias del embarazo en la adolescencia

Consecuencias del embarazo en la adolescencia

Consecuencias del embarazo en la adolescencia

 

Las consecuencias del embarazo en la adolescencia son muy negativas para una chica adolescente tanto a nivel físico, a nivel emocional y psicológico, además de afectar en sus relaciones sociales y en su vida académica.

Y digo chica adolescente porque, aunque haya un chico adolescente padre de la criatura, la que va a perder curso escolar y va a dejar por un tiempo su vida social va a ser la persona gestante: la chica.

El grado de madurez biológica, social y psicológica ha ido evolucionando con el paso de los años y se puede observar como en la actualidad la edad de la primera menstruación puede llegar incluso a los 11 años, una edad en la que una persona aún no está preparada para ser madre y que puede afectar de forma muy negativa a su desarrollo físico, psicológico y social. Su cuerpo pone en funcionamiento el sistema reproductor diciendo “estás lista para procrear”, pero a nivel madurativo a esas edades no lo están.

Causas del embarazo en la adolescencia

 

Las principales causas de que existan casos de embarazo en la adolescencia son la falta de buenos programas de educación sexual. Y con buenos me refiero a que sean atractivos para los jóvenes, divertidos, que hablen del sexo sin tabúes y en todas sus variantes.

Hay que dejar de limitarse a hacer la típica charla sobre las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). Dejar de encarar las charlas de educación sexual desde el miedo. Encarar una charla de prevención desde el miedo, desde el peligro, no funciona.

Hay que educar en sexualidad como lo que es el sexo: un acto sano, divertido, que puede ser individual o compartido, pero que tiene ciertos riesgos que hay que evitar.

Principales consecuencias del embarazo en la adolescencia

 

  1. Cambios físicos drásticos. Durante la pubertad y la adolescencia el cuerpo de una chica está cambiando, madurando. Aún se tiene que acabar de desarrollar como mujer. Someter al cuerpo al gran cambio físico y hormonal que supone un embarazo no es saludable.
  2. Problemas psicológicos. La salud mental en el caso de una adolescente que se queda embarazada puede verse gravemente perjudicada. Una adolescente no está preparada para afrontar un embarazo y menos la maternidad. Durante la adolescencia su identidad y su personalidad se define, se descubre como persona autónoma en la búsqueda de independencia de los padres. Cuidar de un bebé implica asumir una responsabilidad para la que no está preparada por madurez ni le ayuda en su desarrollo psicológico y emocional. La dificultad para adaptarse a esta nueva situación a tan temprana edad puede afectar a su salud psicológica. Por eso, consecuencias como estrés, depresión y ansiedad son usuales en casos de embarazos adolescentes.
  3. Perjuicios escolares y laborales. Tanto el embarazo en sí como la maternidad limitan, en la mayoría de los casos, la posibilidad de continuar con los estudios, lo que hace que disminuyan las posibilidades futuras de la madre. En la mayoría de los casos de embarazo adolescente hay un abandono de los estudios. Esto afecta, por tanto, también a la hora de encontrar un empleo. Además, las posibilidades de encontrar trabajo para una adolescente en gestación o una madre reciente es  mucho más difícil, debido a las prácticas discriminatorias que hay frente a las mujeres en muchos ámbitos laborales. Una madre adolescente en la mayoría de los casos queda estigmatizada, lo que dificulta sus posibilidades de prosperar académica y laboralmente en un futuro.

consecuencias del embarazo en la adolescencia4. Dificultades en las relaciones sociales. Una madre adolescente, aunque sea madre, sigue siendo eso: una chica adolescente. Lo que necesita una adolescente, y lo que le toca por edad, es quedar con sus amigos, salir, divertirse. Pero eso tiene poca cabida estando embarazada, y menos siendo madre de un bebé. A menudo es excluida de los planes sociales por no tener cabida en ellos, lo que hace que pueda haber poco a poco un aislamiento social.

5. Dificultad en las relaciones de pareja. No todas las parejas adolescentes duran para siempre. Si a eso le sumamos el estrés que supone un embarazo o un bebé recién nacido, y que en muchos casos viven con los padres por ser menores de edad, es motivo por lo que la mayoría de las parejas que han sido padres adolescentes se rompen. Para el padre puede ser una huida fácil, pero la madre es la que permanece en la situación. Y encontrar pareja en un futuro siendo madre joven no es fácil por el estigma que recae sobre la ella.

6. Cambio radical en su vida. Una de las consecuencias del embarazo en la adolescencia que más afectan a nivel emocional es el repentino cambio de vida que sufre la adolescente embarazada, ya que el embarazo es habitual que saque a la joven madre de su entorno. La joven madre deja de seguir con su rutina de adolescente: ir al instituto, quedar con sus amigas, salir al cine, y en muchos casos pierde a su pareja, a sus amigos, o incluso a su familia si hay rechazo de la situación. Cambian los espacios de entretenimiento y su presencia en determinados ambientes, lo que hace que en muchos casos la madre adolescente pueda llegar a sentirse sola y deprimida.

7. Complicaciones en el embarazo. El embarazo es una de las principales causas de muerte en adolescentes, tanto por complicaciones durante el embarazo como en el parto y el post parto. El nivel de riesgo de muerte materna se duplica en el caso de que su edad se encuentre por debajo de los 15 años.

¿Cómo evitar las consecuencias del embarazo en la adolescencia?

 

Hay que prevenir. Concienciar de la importancia de mantener relaciones sexuales seguras, de la importancia de usar siempre preservativo. Hay que dar una educación sexual de calidad a edades más tempranas y en igualdad, y favorecer un papel más activo de los padres hacia el diálogo. Abordar el tema en los centros educativos pero también en casa, y nunca dejarlo para edades avanzadas.

La media de perdida de “virginidad” en España es de un 49’3% entre los 14 y los 17 años, siendo las mujeres las que se inician antes en el sexo, lo que significa que un % importante lo hace antes de esas edades. Como dice la frase “más vale prevenir que curar”. Que hablemos de sexo y preservativos antes no hará que practiquen sexo antes de tiempo, si no que cuando lo hagan lo hagan de una forma segura.

¿Y si mi hija adolescente se queda embarazada?

 

No quiero entrar en debates morales, es un tema complicado. Pero si puedo decir que es SU decisión, porque la va a marcar a ELLA de por vida. Con eso quiero decir que como padres presionar a tomar una decisión que no quiere nunca va a ser buena idea, las consecuencias emocionales podrían ser graves.

En muchos casos sigue adelante con el embarazo por condiciones complicadas y alejadas de una opción libre por parte de la adolescente embaraza, como puede ser presión por parte de su pareja, de sus padres, por miedo a contar el embarazo hasta que ya es muy evidente, etc.

Lo mejor, ante un embarazo adolescente, sería sentarse a hablar padres y hija de las distintas opciones que hay: ser madre, abortar, o dar el bebé en adopción. Y explicar las consecuencias del embarazo en la adolescencia que va a tener para su vida. Y apoyarla en su decisión, al final, aunque sea menor de edad, es SU cuerpo y SU vida.

Si queréis ver recursos educativos prácticos sobre cómo abordar el tema en clase o en casa, podéis clicar aquí.

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4 comentarios

  1. La Cantimplora Aventurera

    Necesitamos destinar mas recursos a educación sexual, poco a poco podemos avanzar.

    • Totalmente de acuerdo, no se emplean suficientes medios para ello, y además los profesionales que lo gestionan en ocasiones no están actualizados.
      Gracias por comentar!

  2. Hola, muchas gracias por el artículo. Creo que se trata de un asunto muy grave y que merece toda la atención posible.
    Sin embargo, por mi parte y teniendo en cuenta experiencias familiares, he echado de menos tres cuestiones:
    – en primer lugar y por lo que respecta a la prevención , creo que la educación sexual debe hacer hincapié en el tratamiento de las relaciones sexuales como algo maravilloso, que nos habla de la capacidad del ser humano para entregarse y conectar de manera profunda con otra persona. Este tipo de relaciones deben de mantenerse en contextos de relaciones maduras, y no frívolamente con cualquier compañero que, además de resultar decepcionante en la cama, sea tan inmaduro que luego pueda burlarse, comentarlo con otros etc. Los adolescentes luego están llenos de inseguridades y complejos por el mantenimiento de relaciones insatisfactorias (incluso traumáticas) con imberbes que no lo merecían (y que, en su mayoría , desde luego se verían incapaces para afrontar la paternidad).
    – Y en segundo lugar, las consecuencias de interrumpir el embarazo, abortando , constituyen una manera de solucionar un problema (embarazo no deseado) con otro (deshacerte del bebé). Es ésta una decisión tan dura e irreversible para la criatura que no nace como para la madre que cargará con ello toda su vida. Resulta muy difícil perdonarse a una misma el haber adoptado esta decisión para la que no hay vuelta atrás.
    – Finalmente, no nos engañemos, pero en la actualidad el padre, las familias y el entorno muchas veces son los que presentan el aborto como la única opción posible, dejando a la adolescente “sola” y abocándola a tomar una terrible decisión que también se sabe que produce consecuencias negativas a la larga en los demás implicados.

    • Hola, estoy de acuerdo, la educación sexual deja mucho que desear, y la sexualidad ha tornado un aire fríbolo y distante en muchos casos. Por lo que dices de presionar para abortar puede ser muy negativo a nivel emocional, pero también lo puede ser presionar para seguir adelante con el embarazo. Creo que por eso la solución al “problema” es una buena y correcta prevención y evitar así estos casos de embarazos no deseados.
      Gracias por comentar, un abrazo

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