La Liga de la Tetina: yo soy de biberón

En mi anterior entrada ya conté que pensaba que la lactancia materna está sobrevalorada. Creo que se le da muchas más cualidades de las que tiene a nivel alimenticio, como si del Santo Grial se tratara. Ojo, que no pongo en duda que es un alimento idóneo para el bebé, ya que contiene todos los nutrientes esenciales para su desarrollo, protegiéndolo de alergias, diabetes y obesidad, siendo un alimento totalmente natural.

Cada vez se está concienciando más que la lactancia materna es lo más sano para el bebé, y se va creando un gran movimiento de defensores, la denominada La Liga de la Leche, para que madres que quieran dar el pecho reciban apoyo y asesoramiento. Es fantástico que algo tan natural se haya normalizado y que las mujeres que quieren puedan dar el pecho con total libertad. ¿Pero qué pasa con las mujeres que deciden no dar el pecho?

A medida que van saliendo defensores de la lactancia materna se empieza una caza de brujas con las madres que dan biberón.

 

Se ha abierto una guerra de prejuicios y ataques que a nada bueno nos van a llevar. Y no, no exagero, yo misma lo he vivido. Profesionales de la salud que presionan insistentes qué hay que dar pecho a toda costa, sin tener en cuenta el estado de la madre. Miradas acusadoras cada vez que le das un biberón en el parque a tu bebé, como si de una lata de cerveza se tratara. Y la eterna pregunta de cualquier persona que ni te conoce:

– Le das el pecho, ¿no?
– No.
– ¿Por qué?

Por qué. Como si tuviera que dar explicaciones a cualquier vecina. Jamás se me ocurriría preguntarle a una mujer que da el pecho por qué lo hace. Dar el pecho a cualquier precio no vale. Si lo das, y tanto tú como tu bebé lo disfrutáis perfecto, pero si tiene que ser un infierno (ya sea por dolor, ansiedad, que no gane peso…) no vale la pena. Así, sin más. Porqué creédme, si vuestro bebé no come leche materna comerá leche de fórmula, y crecerá igual, pero a una madre no se la puede remplazar, y una buena madre es una madre feliz.

 

Mi historia personal con la lactancia es breve. Con mi hijo tuve un buen embarazo y un buen parto. Dar el pecho no era algo con lo que estaba empeñada si o si, quería intentarlo, pero tenía claro que si no funcionaba lo dejaría.

Mi hijo nació a las 37 semanas con bajo peso (2530g) y allí empezó el calvario. Las comadronas insistiendo en ponerlo en el pecho todo el rato, donde no salía nada. El niño no se agarraba, no comía, solo dormía. Llegados a un punto yo dije que probáramos dándole un biberón, que el niño no comía por qué no salía nada. Así que siguieron insistiendo hasta que el niño, aparte de perder mucho peso, hizo una hipoglucemia brutal (bajada de azúcar). Resultado: a mí me dieron el alta y mi niño se quedó ingresado en la uci neonatal una semana, con una sonda para que comiera.

Fue horrible separarme de mi bebé nada más nacer, tener que ir a casa con las manos vacías. No dormí ni comí apenas en toda la semana, cogí tal ataque de ansiedad que me tuvieron que dar ansiolíticos. Me obsesionaba la idea de que no me conocería, que no sabría que yo era su madre.

Cuando por fin pude llevarme a mi niño a casa volvieron a decirme que sobre todo le diera el pecho. Intenté que se agarrara, pero se ponía histérico, parecía como si no tuviera ese instinto. Así que dije “A tomar por saco, hasta aquí”, dejé de intentarlo y pasamos al biberón. Allí empecé a disfrutar de mi bebé, yo y su padre, ya que podíamos compartirlo todo. Si no se hubieran empeñado tanto, puede que mi hijo no hubiera estado ingresado.

Después de eso he tenido que lidiar constantemente con el tema de por qué no le he dado el pecho, comentarios críticos de enfermeras, pediatras, madres, vecinas, y hasta mis suegros. Y ahora estoy de nuevo lidiando con ello, ya que acabo de ser madre de una niña, también nacida a las 37 semanas con bajo peso (2560g), y he decidido darle directamente biberón. No he querido ni intentarlo. Aún y escuchar en el paritorio a las comadronas con el “Tú misma, tú sabrás, es tu hija”. Pues sí, es mi hija y mi cuerpo, yo decido.

Así que pido por favor ¡Basta ya! A ver cuando empezamos todas y todos a dejar de juzgar y a respetar.

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16 comentarios

  1. Como puedes decir que dar biberón es mejor que dar el pecho? La leche materna es lo mejor que hay para el bebé, tu ve dando al tuyo veneno de fórmula y verás como enferma.

    • Creo que no has leído o entendido el artículo, en ningún momento he dicho que dar biberón es mejor que dar pecho, al contrario, solo digo que no siempre es la mejor opción según que casos. Y lo de “veneno de fórmula” me parece muy irrespetuoso. No me voy ni a molestar en borrar el comentario, así quedas tu retratada, no yo.

      • El cuerpo me pide escribir un comentario lleno de argumentos y distintos puntos de vista, con un lenguaje muy formal, como si fuera una tésis, pero lo único que me sale es: “flipo con la peña”. No alimentemos al troll, pero haces muy bien en dejar el comentario. Te dejo una idea, lo puedes enseñar parafraseando: “Comentario inapropiado / el que tengo aquí colgado”.

        • Hay gente que es muy abnegada y no se da cuenta que la vida no es blanco o negro, sino que hay una gran variedad de tonos grises. Todas las opiniones son aceptadas si son con respeto, pero algunos solo saben crear tensión. ¿Qué diría Freud de eso? Por eso yo no soy “pro nada”, no me gustan las corrientes radicales, cada uno que se adapte a su modo de ser y sentir. ¡Gracias por comentar, un abrazo!

    • Pues mis dos niños han crecido con leche de Fórmula y no se han puesto nunca malos en 4 años. No han tenido ni cólicos, no han estado estreñidos ni nada de nada de lo que te amenazan de que les va a pasar si no les das el pecho. Y muchos de los que toman pecho aún con 3 y 4 años se pasan el invierno malitos. Con eso no quiero decir que una cosa sea mejor que la otra, si no que Midas tus palabras, ya que hay casos y casos y no sabes nada sobre las vivencias de los demás. De eso se trata, de no hablar gratuitamente y juzgar sin saber.

      • Es como todo, no podemos generalizar, pero hay tantos mitos entorno a estos conceptos que por eso sentía que tenía que aclarar. Internet es el paraiso de la información y de la desinformación.
        Muchas gracias por comentar, un abrazo!

    • Pepita de los palotes

      Una talibana de la teta es lo que eres . Porque en el momento que dices “veneno” ya se ve el tipo de persona que eres. Te has dado cuenta que hay madres que no tendran mas remedio que dar biberon y con este comentario las haras sentir de lo mas culpables y miserables? Modera tus opiniones porque pueden ser ofensivas. Ademas si piensas que con la leche materna no enferman tanto es tas muy equivocada. Enferman igual.

      • Lo importante es eso, no descalificar a las demás madres por elegir una opción diferente a la de una. Todas las opciones son validas, y calificar de mala madre no hace más que culpabilizar a las demás. Si dejáramos de juzgar y empatizáramos más todo sería más fácil.
        Muchas gracias por comentar!

  2. La base de todo es el respeto. Siempre lo he dicho y creo q siempre lo diré. Yo tengo dos angelitos en mi casa. Mi niño con 3 años,iba con la obsesión de pecho si o si y desde el hospital vinimos a casa con mixta. Estuvimos 13 días intentando,pero mi niño quería más y más,lo tenía a todas horas en el pecho,pero no hubo manera. Yo me cogí una depresión para nada. Después de dos años llegó mi niña,q ahora tiene uno. Lo intenté,pero vi q estaba volviendo por los mismos pasos q con su hermano,me veía otra vez con depresión y dos pequeños a mi cargo,así q al cuarto día dije q hasta aquí había llegado. Yo si tenía leche,y no le di por miedo. Es tal la obsesión y la manera en q te hacen ver las cosas q me derrumbaba. Cada vez q oía a mi niño hacer un ruido me ponía en tensión,pensando q le tenía q dar el pecho. A mí me encanta ver a las mamis q amamantan,es algo bonito,pero cuando no se puede no se puede o sino se quiere no se quiere. Eso es así y siempre va a ser así,cada uno es libre de tomar sus decisiones y los pequeños se crían igual de una manera u otra. Q parrafada he soltado,jejeje. Un abrazo enorme

    • CLaro, es como tu dices: la base de todo es el respeto. Los profesionales del sector deberían ayudar y no presionar. Cada madre hace lo que quiere, o lo que puede, cada caso es distinto y no se puede generalizar. Gracias por comentar!

  3. Pues yo con mi primera hija igual, me obsesioné con darle el pecho y fue un calvario. Mi hija no hacía más qur dormir, pero como no tenia hipoglucemias pues no se preocupaban porque no comiera… encima lo poco que comía lo vomitaba, y al salir del hospital nos dieron cita en el mismo hospital para que los de la uci de neonatos la pesaran al día siguiente. ¿Que pasó? mi hija pasó de pesar 3.050 gramos al nacer a pesar 2.600 en cuestión de 3 días. Empecé a sacarme leche y dársela en biberón, y así con la puñetera obsesión aguanté 4 meses. Y digo aguanté por no decir me torturé, porque acabé con una depresión por no poder dar pecho. Encima mi hija por tener reflujo me dijeron que mejor pasar a mixta hasta que mi cabeza pudiera cortar mi obsesión con el sacaleches, y así 4 meses hasta que pasamos finalmente al biberón de LA.
    Tengo que decir que ha seguido comiendo igual de mal durante muchísimo tiempo (18 meses) y acabó medicada para abrir el apetito y ahora por fin come bien jaja
    Estoy embarazada de mi segunda hija y aun tengo como una mini voz interna que me dice: dale tetaaaaa!
    Pero dicho hasta por un psicólogo, mejor no voy a intentarlo por miedo a acabar con otra depresión por el mismo tema, prefiero que mis dos hijas tengan una mamá feliz.

    • Siento saber que lo pasaste mal, creo que a veces nos ponemos la idea a la cabeza de como vamos a hacerlo y esto, cuando no sale bien, nos bloquea de tal forma que aparece la depresión. Lo mismo pasa con el parto, podemos pensar como nos gustaría que fuera, pero no lo podemos controlar. Con la lactancia en muchos casos pasa lo mismo. Yo te diría que, si te apetece, lo vuelvas a intentar, pero sin presiones, y si no te apetece directamente biberón, y sin culpa. Eso he hecho yo y me siento feliz por ello. Muchas gracias por comentar!

  4. A mi me paso parecido sin llegar a la UCI pero si al estar ingresado en neonatos a los 5 días muy deshidratado … casi en las últimas. No quiero pensar si hubiese pasado otro día más. Y todo por la insistencia de dar el pecho exclusivamente y no darle ni bibi ni chupa por si luego se acostumbran a lo fácil y no se enganchan bien (consejos de matronas y gente que no quería ni oir hablar de dar el biberón y que nada más te hablan de teta, teta y más teta todo el embarazo descartando cualquier otra opcion). Aún yendo los días antes a la matrona pidiendo consejo, nadie te recomienda darle bibi, ya que eso parece ser lo más horrendo del mundo, como si fuera a hacerle mal. Y lo peor es el sentimiento de mala madre de después, por hacer caso a los demás y negarte a comprar leche de Fórmula por si luego “no quiere teta” pensando que por mi culpa e insistencia había estado pasando hambre y sufriendo durante 5 días. Eso si, te insisten mucho pero nadie va al hospital a asesorarse ni a ver como se enganchan y si come o no. Si llora y les llamas a que te vean siempre lo achacan a los cólicos, nunca hambre. Con el segundo ya no me paso, porque de todas las experiencias se aprende. No quise ni intentarlo porque sabía que iba a durar días… y siempre sufriendo sin saber si come bien o no. Perfectamente criados y sanisimos los dos con leche de Fórmula 😁😍. Lo que más fastidia es no ser objetivos con toda la información sobre todo con las mamás primerizas por parte de las matronas, enfermeras etc., ya que no hay duda que el pecho es lo mejor pero no todos los bebés y mamis son iguales y hay casos y casos y para eso existen las otras opciones que nadie explica.

    • Cuando somos primerizas nos fiamos a fe ciega en el personal médico (matronas, enfermeras, pediatras….), es por ello por lo que ellos más que nadie deberian potenciar la lactancia materna, si, pero no presionar a quien no toma esa opción.
      Gracias por leerme y comentar, me encanta leer vuestras historias también 🙂

  5. En esta casa hubo más biberón que teta y si fuera bendecida con una 3era criatura, ahí iría directo con biberón, se ajusta perfecto a nuestra rutina y comodidad.

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