Mi hijo muerde

Mi hijo muerde

Si estás leyendo este post seguramente eres como yo: la madre del niño que muerde. Que muerde o que pega.

En cada escuela infantil (guardería) y en los parques hay dos tipos de niños: los que son mordidos y los que muerden.

Si tu hijo o hija es de los primeros, de los mordidos, seguramente te dolerá el alma cuando veas los dientes de otro niño marcados en el brazo o mejilla de tu pequeño tesoro. Puede que hasta te enfades, que le eches la bronca a la maestra por no vigilar, o que busques al niño culpable para culpabilizarle. Te recomiendo que no hagas nada de eso, los niños son niños y es un proceso natural. Te sabrá mal que le hayan hecho daño a tu hijo y, sobre todo, te dolerá no haber podido estar allí para consolarle con un tierno abrazo.

A ninguna madre le gusta que le hagan daño a su hijo o hija.

 

Pero si tu hijo es del segundo grupo, si tu hijo muerde (o pega), seguramente tus emociones van a ser muy distintas. Puede que sientas vergüenza cuando te lo digan, o cuando lo veas en el parque. Que sientas el impulso de disculparte por él. O que le eches la gran bronca en casa porque lo que ha hecho está mal. Te recomiendo que no lo hagas, que respires hondo y le des amor.

Créeme, te digo esto porque te entiendo perfectamente.

 

Mi hijo es y siempre ha sido de este segundo grupo. Mucha gente no entiende que nosotras, las madres de los niños que muerden o pegan, también sufrimos, y mucho. Piensan, como el nuestro es el que agrede y no el agredido, que nuestro hijo no sufre y nosotras tampoco. Pero sufrimos, y mucho.

Si un niño pequeño muerde no es porque sea malo. Puede que la sociedad sea mala, o tenga valores malos, pero los niños nacen buenos e inocentes (luego la sociedad los corrompe cuando se hacen mayores). Si un niño muerde es porque no sabe cómo comunicarse, porque no sabe cómo gestionar sus emociones. No lo hace con intención voluntaria y planeada de hacer daño a los demás.

Duele mucho ver como algunas madres le ponen la etiqueta a tu hijo, como la apartan. O incluso algunas maestras. Duele mucho no saber qué le pasa. No saber cómo ayudarlo, y no poder estar allí para explicárselo cuando pasa. Se lo explicas una vez y otra y otra y ves que no sirve de nada, que sigue haciéndolo. Duele en el alma cuando sientes decepción y lo regañas, y luego te sientes culpable por haberle hecho sentir aún peor. Sabes que es su modo de hacer una llamada de atención, que es porque no sabe cómo comunicarse ni expresar sus emociones, pero no sabes cómo puedes ayudarle.

Mil veces he deseado estar en el otro grupo, os lo juro.

 

Por eso desde ya te pido, como madre de un hijo que muerde, que no le pongas una etiqueta a ningún niño que lo haga. Que no juzgues a sus padres pensando que lo hace porque no lo han educado bien.  Y sobre todo te pido que nunca, bajo ningún concepto, digas que es un “niño malo”.

Mi hijo muerde

Yo, desde hoy mismo, prometo que voy a estar al lado de mi pequeño mordedor. Voy a aceptarle y amarle tal y como es. Y voy a esforzarme en ayudarle a expresarse mejor. 

Sígueme por email

Comparte si te ha gustado

6 comentarios

  1. Mi hijo también es del segundo grupo. No muerde pero sí pega. Lanza el manotazo cuando se enfada o se siente frustrado. Es algo que me hace sentir muy mal porque no se de dónde ha surgido. Probablemente se debe a la necesidad de expresar sentimientos y no saber cómo. Como bien dices las madres sufrimos esta situación y nos sentimos solas… 🙁

    • Si, y cuando mayor se hacen más nos preocupamos y menos lo entienden los demás. Esperemos que nuestros hijos poco a poco vayan aprendiendo a expresarse mejor y a canalizar mejor sus emociones.
      Un abrazo guapa!

  2. Mi hijo también. Mis hijos, de hecho, aunque hace nada el pequeño era de los que recibían. Y mordiscos bien marcados, que le tenían que doler una barbaridad pobre. Y ahí estaba yo, recogiéndolos de la guarde, y oyendo explicaciones del mordisco sufrido por uno y de los manotazos arreados por otro. De la rabia a la vergüenza en cero coma, esa es la verdad…
    Es complicado sí, pero no tanto como para no entender que no hay nada patológico ni cruel en ello. Hace poco tuve la satisfacción de hablar de esto con una de sus profesoras y me encantó su reacción: una, prácticamente todos pegan (o empujan, o quitan de las manos) y dos, hay comportamientos más preocupantes y menos “penados” socialmente, como por ejemplo burlarse o chinchar a otros. Me encantó el post, por cierto. Besotes.

    • Muchas gracias. Es tal cual lo describes: pasas de la rabia a la vergüenza en segundos. Y luego dudas si es mejor regañarlo, dejarlo estar, o que hacer. Poco a poco van aprendiendo, aunque el mío está tardando bastante!
      Un abrazo!

  3. Mi niña con 15 meses es de las que muerde, pero tengo muy claro que lo ha aprendido por supervivencia básica. A principio de curso con 9 mesecitos vino a casa varios días con buenos mordiscos (y si me cabreé porque no vigilaran lo suficiente), hasta que ha aprendido.
    Cada día me dicen que ha mordido, normalmente luchando por algún juguete, pero también reparte besos a troche y moche.
    A mi me muerde y veo claramente que es porque no puede controlar sus emociones, muchas veces me muerde cuando estamos en plan mimitos o jugando y se nota que es porque le da como subidón.

    • Claro, es que es algo instintivo pero también aprendido, y, como tu dices, es porque no pueden controlar sus emociones o no saben expresarse bien. Son fases, a unos les duran más y a otros menos.
      Un abrazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este formulario recopila tu nombre, correo electrónico y el contenido para que podamos realizar un seguimiento de los comentarios dejados en la web. Para más información revisa nuestra política de privacidad, donde encontrarás más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos tus datos.